martes, 3 de marzo de 2015

Bollo de Chelsea




El origen de estos famosos bollos está en Chelsea, en el área central de Londres. Creados por la Chelsea Bun House en el siglo XVIII, eran degustados por los miembros de la alta sociedad británica, al igual que un bollo típico de Pascua, el hot cross buns (espero hacerlo un día de estos y mostrároslo aquí).

El bollo no deja de ser una masa similar a la de brioche rellena de pasas, enrollada, cortada en trozos y montada de la forma que véis en la foto. 
He realizado este tipo de bollo en varias ocasiones, siguiendo distintas recetas, pero en esta ocasión me ha quedado superesponjoso. A qué se ha podido deber? pues a una dosis de paciencia y un amasado manual. En qué he invertido la paciencia, en seguir con el amasado hasta conseguir que la masa quedara lisa y se cumpliera la prueba de la membrana. Los que sois de hacer masas en casa, ya sabéis a qué me refiero, y para los que no, os dejo este enlace para que podáis ver en qué consiste. Qué garantizamos al llegar a este punto de la masa? Con el amasado se consigue crear una red de gluten, donde se va a sostener los gases procedentes de las fermentaciones. Cuanto mejor sea esa membrana, mejor retención de los gases, y nos dará como resultado una mayor esponjosidad de la masa. 


Por lo tanto, no debemos dejar de amasar hasta que no lleguemos a obtener la membrana, y este proceso lleva tiempo.  Otra forma de obtener un desarrollo del gluten, es dando reposos a la masa, pero el proceso se va a alargar bastante. He amasado 5 minutos y dejo reposar otros 5, así hasta llegar al punto deseado. 

Podéis utilizar amasadoras si os parece un engorro amasar a mano, lo ideal es amasar y reposar la masa. 
Si sois principiantes en la elaboración de masas, la cantidad de esta receta es ideal para practicar, ya que no es demasiada cantidad para amasarla.
En esta ocasión me he basado en la receta que aparece en el libro "Un dulce en Londres" de Amelia Wasiliev. Te permite conocer la repostería británica, pero he detectado varios errores en los textos, en cuanto a los ingredientes que, en el caso de la repostería, ya sabéis que es fundamental que esté todo bien medido y detallado. En esta receta, por ejemplo, no aparece detallada la cantidad de azúcar, y sé que lleva un huevo porque lo detalla en la elaboración. Seguiremos buscando libro de repostería británica. Si alguien me puede recomendar alguno, dejadme un comentario, jejejeeje.

Venga! Animaros a probar, si superáis esta prueba, podréis meteros de lleno a elaborar masas de todo tipo.

Ingredientes:
        
    Para los bollos:
      250 g harina de fuerza
      1 cucharadita de levadura panadero en polvo
      1 cucharadita de sal
      4 cucharadas de azúcar
      20 g de mantequilla
      150 ml de leche tibia
      1 huevo batido

   Para el relleno:
     30 g de mantequilla
     50 g de azúcar moreno
     80 g de pasas 
     1 manzana pelada y rallada 

  Para la decoración:
    3 cucharadas de azúcar y 2 cucharadas de agua, para hacer almíbar.
    3 cucharadas de azúcar y 1 cucharadita de canela, para espolvorear una vez horneado.

El libro recomienda un molde cuadrado de 23 cm de lado. yo he utilizado un molde redondo de 23 cm de diámetro.

En un bol grande mezclar la harina, el azúcar, la levadura y la sal. Añadimos la mantequilla y empezamos a amasar, vertemos los ingredientes líquidos (leche y huevo). Cuando tengamos integrado todo, lo sacamos del bol a una superficie enharinada, donde empezaremos a amasar hasta llegar a obtener una masa lisa y elástica (ya os he explicado arriba que debemos llegar a superar la prueba de la membrana, ánimo y venga a amasar, amasar, amasar, jijijiji).

Colocamos en un bol previamente aceitado, y lo cubrimos con papel film, también engrasado para que no se quede pegado a la masa. Dejamos reposar en lugar cálido y libre de corrientes, hasta que doble el volumen.

Preparamos el relleno. Derretimos la mantequilla con el azúcar en un cazo, lo sacamos del fuego y añadimos las pasas y la manzana. Dejamos enfriar.

Extendemos la masa hasta obtener una masa rectangular de aproximadamente 30x23 cm. Repartimos el relleno por todo el cuadrado dejando libre 2cm de uno de los lados más largos. Enrollamos, partiendo de uno de los lados más largos hacia el que hemos dejado libre, que debe estar mojado para que se pegue ese lado y no se abra. Cortamos el rollo en 9 trozos más o menos, y montamos el bollo en el molde, previamente engrasado. Debe dejarse hueco entre los trozos, ya que ahora dejaremos reposar hasta que doble el volumen, más o menos 1 hora en lugar cálido, y se quedaran pegados.

Precalentamos el horno a 180º  y hornemos durante 15-20 minutos, hasta que lo veamos dorados. Comprobamos con un palillo, antes de sacarlo, que debe salir limpio.

Una vez fuera del horno, sacado del molde, pincelamos con el almíbar hecho con azúcar y agua. El almíbar lo hacemos en un cazo, y dejamos que se disuelva el azúcar y dé un hervor. Finalmente espolvoreamos con el azúcar y canela mezclados.

Nos vemos en la próxima entrada.

Biquiños 

Eviña´s World


lunes, 2 de marzo de 2015

Doble Moral

Publicado en el Suplemento Mercados de La Voz de Galicia el 1 de Marzo de 2015 

Desde siempre he pensado que los reyes de la doble moral eran los Estados Unidos, siempre hablando de lealtad, familia, religión y luego son los reyes de las guerras, pornografía y trabajos sucios. Ahora empiezo a tener muchas dudas sobre su reinado, creo que en Europa están existiendo bastantes candidatos a ocupar el trono, si hablamos en términos económicos.

Si hablamos de reestructuración y condonaciones de deuda, no podemos olvidar, que Alemania, el gran defensor de la austeridad y de los recortes, es el país que tiene la reestructuración más importante la historia moderna de Europa. Recordemos el Acuerdo de Londres de febrero de 1953, por el cual se condonó la mitad de los 30.000 millones de marcos de deuda de la República Federal de Alemania. Para el resto de deuda se acordó un periodo de carencia, condicionado a la unificación de las dos Alemanias, es decir, 37 años. Finalmente, también se estableció que sólo se devolverían si tenían superávit comercial, y que los reembolsos nunca podrían ser superiores al 3% de las exportaciones alemanas. Está claro que, muchas veces, ciertos países no tienen memoria histórica, puesto que España, Irlanda y Grecia perdonaron deuda a Alemania y que el último pago de deuda se realizó en octubre de 2010, casi 60 años.

Sin meternos en la mala gestión de los dirigentes bancarios y sus malas artes como profesionales, que no buscaban el beneficio de las entidades a las que representaban, sino que tan solo buscaban su propio beneficio y lucro.

El rescate europeo a la banca española o irlandesa, también ha sido un claro ejemplo de doble moral. España fue fuente de durísimos ataques por la prensa internacional, poniendo en duda la credibilidad del sistema financiero, al Banco Central y a los diferentes gobiernos españoles, dando igual el color político que tuvieran. A modo de ejemplo, podríamos decir que el rescate de las entidades norteaméricas Citigroup y Bank of America fueron superiores a los 34.000 millones de euros cada uno, y que el programa de restructuración norteamericano superó los 185 mil millones de euros, sin tener en cuenta los casos Lehman Brothers, AIG… Pero, como siempre, nuestro gran candidato al reinado de la doble moral vuelve ser Alemania, puesto que sus dos principales banco hipotecarios, el Commerzbank e Hypo Real Estate, han sumado ayudas por importes superiores a los 40 mil millones de euros; además, no debemos olvidar el ocultismo de las famosas cajas de ahorro alemanas.

Está claro que, hoy en día, ciertos países tienen una posición dominante y otros tenemos una posición sumisión, pero nunca se debe olvidar que para dar lecciones hay que tener humildad, nunca olvidar nuestro pasado y que algunas veces la situación se da la vuelta y eres tú quién pide ayuda el resto del mundo.

martes, 27 de enero de 2015

No sólo van a ser postres..Puré de calabaza

Como no solamente se vive de postres..sólo hay que subirse a la báscula para que te diga: "deja ya los dulces que la Navidad ya pasó y no hay excusas".

A mí personalmente no me gustan los purés, mi paladar no acepta esa textura cremosa tirando a líquida, no me gusta tomarlos como una sopa de fideos, no me entra. Pero a Luis le encantan, por lo que me propuse buscar una receta que no llevara componentes lácteos con gran porcentaje de nata o grasa (quesos curados, natas, quesos crema,..). Él "r que r" que eso no va a saber a nada, pues a la noche no probará.
Me he basado en la receta de la página Velocidad Cuchara, la receta de su Crema de calabaza está elaborada con Thermomix, así que para los que la tengáis, podéis seguir la receta tal cual. Yo me considero antithermomix, por lo que he cogido las cazuelas y la picadora y me he puesto a ello. 

La receta original utiliza zumo de naranja, pero yo lo he sustituido por caldo de pollo casero (tal y como lo recomienda en la página que os he detallado).

Ya paso a contaros la elaboración e ingredientes. Lo que más tiempo os va a llevar es pelar la calabaza y asarla.

Ingredientes:

     Caldo de pollo:
        1 esqueleto de pollo de corral, sin la piel y sin la grasa
        1/4 calabacín grande
        1/4 pimiento rojo
        1/4 cebolla

     Puré:
        1kg de calabaza
        un diente de ajo
        copos de cayena (es cayena en trocitos)
        una pizca de comino (poquiiiito)
        una ramita de perejil fresco
        sal al gusto

Lo primero es hacer el caldo de pollo. Cocemos todo en una olla de vapor, sobre 15 minutos. Una vez que esté todo cocido, sacamos del esqueleto la carne que tuviera, y la vertemos en el caldo con las verduras. Le pasamos la batidora para dejarlo todo integrado.

Cocemos la calabaza, previamente pelada, despepitada y cortada en trozos grandes, a 220º durante 30 minutos.

En la picadora ponemos el perejil, el ajo y el resto de especias (podéis añadir las que más os gusten).

En una olla con un poquito aceite ponemos el contenido de la picadora y lo dejamos un ratillo, añadimos la calabaza y la deshacemos con un tenedor, machacándola. Añadimos sobre 1/2 litro del caldo y hervimos. A mí me ha quedado un poco espeso, por lo que añadí un poco de agua para dejarlo más liquido. La textura la váis arreglando a vuestro gusto, añadiendo agua o caldo.

Lo servimos bien caliente con unos picatostes encima.

Espero que os guste. Buen provecho.

Eviña´s World

jueves, 22 de enero de 2015

Semana de bizcochos con #cursoonlinealiterdulcia



Por aquí ando de nuevo. En estos días me estoy dedicando al cuidado del enano, a organizar la casa, y a ir completando formación en este mundillo de la cocina. En este caso, llevamos un par de semanas del curso  de   #bizcochosperfectosaliterdulcia  y, por primera vez, creo que estoy sacando provecho de un curso online. Tenemos unos ejercicios obligatorios (la profesora no va a venir a tu casa a obligarte a hacerlos, pero si no se hacen, no tiene sentido inscribirse en un curso, no?). Quedan todavía dos semanas más y estoy deseando que nos envíe ya la siguiente receta. Espero hacer una entrada próximamente con lo que he realizado en el curso, para que os animéis a hacerlo (siguiendo las recetas y procedimientos conseguimos resultados buenos, pero el ingrediente principal es la paciencia).


Cambiando de tema, estoy intentando hacer hueco en los armarios de la cocina, y he visto que había un bote de leche condensada y coco rallado, que me estaban ya sobrando y, o los utilizaba, o directos al cubo de la basura (con la rabia que me da tirar con la comida, arrggg!!). Con la finalidad de hacer algo productivo con ellos,  he buceado por internet, consultando blogs que sigo habitualmente, y me he decido por un flan de coco. Me he basado en la receta de Flan de coco de la página Directo al paladar. Por qué he usado esta receta y no otras? Porque era la que mejor se adaptaba a las cantidades que tenía disponibles en casa. No he realizado las cantidades proporcionales a la receta, sino que, más bien, he ido a arriesgar y he añadido las cantidades según mi deseo, es decir, que no quedara nada sobrante de los productos que quería hacer "desaparecer". También he variado la forma de cocinarlo, en la receta se utiliza un baño maría en el horno, y yo me he decantado por hacer el baño maría en una cazuela en la cocina.


El caramelo que he utilizado para cubrir el bol lo hago yo misma, en una sartén (preferiblemente antiadherente) y, como no tengo la flanera, he utilizado un bol de aluminio redondo con las paredes altas (16cm diámetro y 10 cm de alto).

Aquí os dejo la foto de cómo ha quedado el flan. El coco, por su densidad, al cocinarlo ha quedado en la parte superior del flan, por lo que, al desmoldarlo, os quedará en el fondo.


Y ahora, ahí va la receta, ya me contáis si os ha gustado y lo habéis probado. Complicado no es, animaros!!

Ingredientes:

450 g. de leche condensada
5 huevos tamaño L

300 ml. de agua
125 g. de coco

Caramelo
100 ml de agua
150 g. de azúcar blanquilla


Preparación:

Mezclamos los huevos con la leche condensada hasta que esté perfectamente integrado, añadimos el coco y el agua. Batimos hasta que esté todo bien mezclado.

Realizamos el caramelo, para ello, ponemos el agua y el azúcar. Empezamos con fuego fuerte, y cuando empiece a hervir, bajamos el fuego; no lo dejéis a fuego alto ya que, o estáis muy pendientes, o se os quemará. Cuando haya tomado color ámbar, lo sacáis del fuego y lo vertéis en el molde o flanera que hayáis elegido. Ya os indico arriba el que yo he utilizado, pero utilizad el que más os guste.

Para cocinarlo, ponemos una cazuela al fuego con agua e introducimos el molde con el agua aún fría, al empezar a hervir bajamos el fuego a la mitad, y dejamos cociendo aproximadamente sobre una hora. Antes de sacarlo comprobad con un palillo o un pincho si está cocido (si sale limpio, ya lo podréis sacar del fuego). 

Dejad enfriar a temperatura ambiente y después a la nevera hasta la hora de servirlo.

Eviña's World

domingo, 18 de enero de 2015

La tercera velocidad

Publicado en La Voz de Galicia el 18 de enero de 2015 (Edición de Ourense)
http://www.lavozdegalicia.es/noticia/ourense/2015/01/18/tercera-velocidad

Aunque sea políticamente incorrecto, está claro que existen dos -o incluso tres- velocidades en la economía. Las de primera categoría son aquellas que ya empiezan a ver mejoras y una posible salida de la crisis, los famosos brotes verdes. Después están las economías periféricas, como Galicia, que serían de segunda velocidad y, finalmente, las provincias interiores de esas zonas periféricas, como Ourense y Lugo, en las que en muchos casos parece que ni siquiera existe la velocidad.

La evolución económica de Ourense siempre ha tenido cierto retraso respecto a nuestros vecinos costeros y también respecto a los grandes centros industriales nacionales. Un claro ejemplo está en la llegada tardía de los efectos de la crisis en la provincia, casi dos años después de que lo hiciera en las grandes zonas industriales. En su momento parecía una ventaja pero ahora vemos que al final a Ourense también llegó, y por desgracia, está tardando más de lo que querríamos en irse.

En clara lógica, una provincia como Ourense con una muy débil estructura industrial y donde el núcleo empresarial principal es la micro empresa y los autónomos, herramientas como la declaración de concursos de acreedores, para afrontar las dificultades económico-financieras de las empresas, han sido claramente menos utilizadas en todo este tiempo que en otros territorios.

Al fijarnos en el dato de empresas concursadas a lo largo del ejercicio del 2014 y compararlo con lo ocurrido en años anteriores, vemos que existe una muy ligera reducción. La gran duda está en saber si esa disminución fue debida al aumento en la velocidad de la economía ourensana, gracias al efecto de las políticas de activación económica e internacionalización, tan anunciadas por nuestros dirigentes, y al arrastre de nuestro vecinos más industriales. O en su defecto, que cuando un territorio con una tan débil capacidad industrial y empresarial, que se encuentra casi en fase de estancamiento económico, y que lleva varios años concursando empresas, llega un momento en el que donde no hay, ya no se pueden concursar.

jueves, 1 de enero de 2015

Estreno por Navidad con Casita de Jengibre

Tal y como prometía en una actualización de estado del 19 de diciembre en Eviña´s world, os voy a dejar la receta que he utilizado para la realización de la casita de jengibre.

Ya tenía ganas de reintentar  la realización de esta casita. El año pasado lo habia intentado, pero la galleta no seguía esta receta, sino que se utilizaba una galleta de mantequilla, y los pasos a seguir no estaban tan especificados como en el libro en el que me he basado para sacarme la espinita de la casita dulce.

En una visita realizada al país vecino, Portugal, concretamente a Oporto, visitamos (como solemos hacer en en casi todos nuestros viajes) una librería situada dentro de un centro comercial. Os preguntaréis por qué me quedé con esta autora si realmente no conozco a reposteros ni cocineros portugueses; me suelen atraer aquellos libros que tiene una buena fotografía y en la que aparezcan detalladas las recetas minuciosamente. estas características se cumplen en este libro, además de detallar que la autora había tenido mucho éxito en Portugal con su libro anterior: Os bolos da Julie. En esta ocasión no me apetecía libro de repostería y me compré este que tiene de todo.Pues bien, el libro se llama "As festas da Julie" y su autora es Julie Deffense (os dejo el enlace de su página de facebook por si la queréis visitar Julie´s Cakes), experta en la elaboración de repostería creativa.

La elaboración de estas casitas de jengibre (según el Blog de Thamara Pereira) parece que tiene su origen en los países del norte de Europa (Alemania es el país con más tradición en esta elaboración) y posteriormente, con la emigración hacia América, se trasladó esta tradición allí, adaptándose la receta a ingredientes propios de aquella zona, por ejemplo, la melaza. La receta de Julie lleva melaza, este ingrediente que no hay en todos los supermercados, lo he comprado en carrefour en la zona donde está la miel. la receta también indica el clavo en polvo, yo no tenía y no se lo añadí pero quedó un sabor rico igualmente. 
Al igual que en otras recetas que llevan especias, siempre las adapto a lo que me gusta a mí y a mi familia (no somos amantes de las comidas muy especiadas) pongo menos cantidad de la que indica la receta porque no me gustan muy especiadas; como os digo, va a gusto del consumidor. 

En cuanto a la decoración, se ven auténticas briguerías en internet. Yo me he quedado con la versión del cuento de Hansel y Gretel, añadir distintos tipos de gominolas y chocolates. También he realizado algunos detalles con glasa real, hecha con la mezcla especial Royal Icing que existe en varias marcas, se simplifica bastante su elaboración. Aquí en Ourense la he comprado en Dulce´s.
Pues sin más dilación, paso a detallaros la receta y espero que en la próxima Navidad disfrutéis haciendo na casa de jengibre, y si tenéis niños en casa, implicadlos y que os ayuden a la decoración final, pueden elegir las chucherías que van a hacer de la casa algo único.

A disfrutarla.

Ingredientes:

230 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
100 gramos de azúcar moreno (lo he molido ya que resulta bastante grueso para deshacerlo en la mantequilla)
250 gramos de melaza
630 gramos de  harina normal
2 cucharadas de té de bicarbonato sódico
2 cucharadas de té de jengibre en polvo
2 cucharadas de té de canela
1/2 cucharada de té de clavo en polvo
1 cucharada de té de sal
175 ml. de agua fría

Para la decoración:

chucherías varias (gominolas, nubes o marshmallow, pastillas de chocolate con azúcar de colores, cereales cuadrados rellenos de chocolate.. las que más os gusten)
glasa real (elaborada con Royal Icing o podéis utilizar cualquier receta que encontréis en internet).

Elaboración:

Lo primero que suelo hacer es pesar los ingredientes secos y tamizarlos (harina, bicarbonato, sal y las especias). de esta manera se mezclan las especias con la harina y lo tendremos preparado para ir añadiendo a la mezcla que sigue.

Batimos con batidora eléctrica (se puede hacer manualmente, pero los tiempos se alargarán) la mantequilla, que debe estar con una textura parecida a una pomada, con el azúcar, hasta que esté cremosa. Añadimos la melaza y seguimos batiendo lentamente.

Vamos añadiendo poco a poco los ingredientes secos a la mezcla de mantequilla. Cuando esté incorporados, añadimos el agua fría y mezclamos hasta conseguir una masa blanda pero que se podría amasar. OJO!! Debe quedar blanda, no añadáis más harina. 

Hacemos una bola y la aplastamos formando un disco, lo tapamos con papel film, y dejamos en el frigorífico al menos 3 horas (la mía estuvo hasta el día siguiente).

Sacamos de la nevera la masa y dejamos un rato, sobre 5 minutos para que no esté tan dura. En el mesado ponemos papel vegetal salpicado con harina y colocamos encima la masa (he espolvoreado harina por encima para que no se pegue la masa al estirar), estiramos dejándolo de un grosor de 3 mm, más o menos.

Cortar la masa y horneado:
Tenemos dos opciones, comprar cortadores específicos para obtener las distintas piezas (suelen venderlos en un pack), o realizar los planos nosotros mismos (o buscarlos por internet). En mi caso, los planos venían en el libro y los he ampliado un 200% (recomendación del libro). Aquí podéis echarle imaginación y elaborar la casita del tamaño y forma que queráis.
Os dejo algún enlace de plantillas para que podáis utilizar:

Una vez que cortamos las piezas, las colocamos en una bandeja forrada con papel de horno y las enfriamos en la nevera sobre media hora. Esto nos ayuda a que las piezas no se deformen una vez que entran en el horno.

Debemos tener el horno precalentado  a 175º. Cocemos las piezas durante más o menos 20 minutos, las dejamos enfriar hasta que esté totalmente frías (el montaje lo realicé al día siguiente de cocerlas).

Montaje:
Lo primero será dar una capa de glasa fina a la parte interna de cada una de las paredes y del tejado de nuestra casa. La consistencia de la glasa será la correcta cuando al dejar caer un poco de glasa sobre la demás, tarda sobre 10 segundos en integrarse. Dejamos secar durante un par de horas. Esta acción ayuda a reforzar la estructura de la casa.
Pegamos con glasa las galletas correspondientes a cada pared. Para ello, con la manga pastelera trazamos una línea de glasa sobre los extremos de las paredes y montamos las cuatro paredes. Dejamos secar esto durante 30 minutos, al menos, y montamos el tejado.
Dejamos secar bien y decoramos según más nos guste.

En mi caso he montado un arbolito de Navidad, sobre un cucurucho de helado he ido poniendo pegotes de glasa coloreada de verde y con boquilla de estrella pequeña. He pegado bolitas de azúcar y una estrella de fondant dorada. 

Espolvoreamos todo con azúcar glas y purpurina comestible plateada, para dar sensación de nevado.

Espero que os animéis a montar una, tenéis tiempo hasta el año que viene para ir probando. Si tenéis cualquier duda podéis preguntarme y estaré encantada de poder ayudaros. Bicos y hasta la próxima entrada.





martes, 9 de diciembre de 2014

Por un puñado de votos

Para ciertas cosas no hace falta ser economista o futurólogo. Desde principios de año, o quizás antes, sabemos que el gobierno plantearía una reforma fiscal que implique una reducción en IRPF. No es que seamos muy listos, simplemente sabíamos que en 2015 hay elecciones, por tanto, para finales de 2014 el gobierno tiene que dar tres noticias: bajada de impuestos, crecimiento económico y reducción del paro.

No seré yo quien discuta el crecimiento económico o la reducción de la cifra de parados, que como casi todos los datos y números tienen miles de interpretaciones. Lo realmente vergonzoso y de mal gusto, es escuchar a los representantes del gobierno leer cientos de artículos y post, donde nos instan a que aplaudamos el ahorro que supondrá la reforma fiscal en nuestras nóminas durante el 2015 y, por consiguiente, el gran favor que nos hacen desde el gobierno.

La reforma fiscal realmente reduce los tipos de gravámenes del IRPF, es decir, en enero cobraremos unos pocos euros más. El engaño está en que simultáneamente se eliminan numerosas deducciones. Se eliminan, por ejemplo, las exenciones en dividendos, las deducciones para las donaciones a fundaciones, las deducciones por cuentas de ahorro y la deducción por obtención de rendimientos del trabajo y actividades económicas.

Otras de la medidas encubiertas que nos perjudicarán son la eliminación de  los coeficientes de actualización y abatimiento en las ventas de viviendas de segunda mano, dado que grava unas plusvalías inexistentes.

Algo que ningún gobierno debería hacer, sin entrar en ideologías o colores, es utilizar los medios de comunicación para dar “bombo y platillo” a reformas de manera sesgada, con el único objetivo de ganar votos en un año de elecciones. Estamos utilizando al Estado como parte de la maquinaria electoral de los partidos políticos, que aparte de ser de mal gusto, quizás debería ser considerado como delito. El gran problema que tenemos, en nuestro país, es que no es la primera ni será la última vez que ha sucedido o sucederá.


Luis H.-Cachalvite Manzano